Octavio es un niñito con mucha suerte. O por lo menos eso es lo que me han dicho, porque ha sido muy bien recibido por todos los que nos conocen y ha recibido muchos regalos. En las dos fiestecitas de Baby Shower, la de Pachuca y la de Xalapa, nos lo ajuarearon. Le regalaron mucha ropa, cobijitas, pañales, juguetes, mamilas, etc., como para que no le haga falta nada en un año.
Nadia, su prima, le regaló la cajonera donde guardamos su ropita; su primo Amir, le regaló su Moisés, una colección de videos de Baby Einstein y unos tenis convers para cuando tenga dos años; mi amiga Paulina, le regaló la cuna de su hijo; los amigos y alumnos de Israel, le han regalado muchos juguetes didácticos. El bambineto se lo dió Rebeca. Y entre todos los alumnos, le juntaron dinero para comprarle la carriola. Mucha ropa bonita sigue estrenando casi diario, que le siguen regalando sus tíos y abuelos. En fin, pienso que es porque a la gente que nos ha conocido a lo largo de todos estos años, le da mucha emoción vernos ahora en esta faceta como papás.
El ultimo regalito que recibió, fue el disco de Putumayo Dreamland World lullabies & Sooting Songs, que son recopilaciones de canciones de cuna muy bonitas y que a Octavio y a mí nos encantaron. Gracias tía Vero!