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lunes, 16 de agosto de 2010

Monsieur Israel et les fleurs du Coran


ó Born to fly...

ó Salir al mundo...

ó Constantinopla mon amour...

...así se puede llamar la película...

Israel nació para salir, para conocer, para maravillarse con otras culturas. Es artista, su alma necesita nutrirse viendo otras personas, otro modo de ser y de vivir. Viajar es parte fundamental de él, explorar, conocer...

Me encanta que sea así. Que tenga y aproveche las oportunidades que se le presentan, que son únicas en la vida para hacer lo que se quiere hacer. Yo misma quisiera poder hacerlo. Quisiera hacerlo juntos, ahora los tres. Espero que Octavio herede ese mismo espíritu y salga, que en su momento vuele de su amoroso nido, que nutra su alma, que conozca todo lo diferente... como lo que le dice Benjamin Button a su hija en una carta... Ese es nuestro espíritu... ese es el motor que hace que Israel de tiempo en tiempo agarre su mochila y salga al mundo. Ese es el espíritu que yo no quiero perder. Ese, espíritu aventurero, es el que quiero que mi hijo tenga, que vea, que existe un mundo maravilloso por descubrir...

Buen viaje por la gran Constantinopla... Vuelve pronto mon amour...

martes, 18 de mayo de 2010

Analogía

Yo estaba lavando los trastes del desayuno. Israel de pronto llegó y me rodeó con sus brazos por donde se supone que debería encontrarse mi cintura y dijo: Nunca me voy a cansar de darte las gracias, tenemos un hijo muy bonito. Octavio es como El David de Miguel Ángel, nunca te cansas de mirarlo…

viernes, 22 de enero de 2010

Me quiere




El amor entre papá e hijo se hace cada día más fuerte. Octavio ahora tiene dos meses con dos semanas y es muy vivaracho, observa las cosas con detenimiento y mira con ojos enamorados a papá, como Flapjack mira al Capitán Nudillos, su mejor amigo...


Y yo, como Bubbie, los llevo siempre conmigo a los dos...






lunes, 14 de septiembre de 2009

Plural


El viernes me caí. Por fortuna no pasó nada, mas que un susto tremendo porque estaba sola. Me resbalé en el baño o más bien, me quise bañar sentada y la silla estaba muy endeble y se cayó conmigo encima. La misma silla amortiguó el sentón pero mi cabeza golpeó contra la pared. Nada grave pero me asusté mucho. Pensé mil cosas, pero sobre todo me dió miedo que el golpe hubiera sido muy fuerte y que empezara a ver borroso o más borroso de lo normal, ya que soy miope, como preámbulo a algún desmayo. Pero no. No me desmayé, no ví borroso, no tuve hemorragias de ningún tipo. No supe cómo me levanté, me revisé, me toqué el chichón que se me empezaba a formar. De hecho, en ese momento me asusté tanto que ni me dolió. Me terminé de bañar muy rápido, me vestí y con rapidéz me fui a buscar a mi mamá, para contarle.


Ella me tranquilizó y de inmediato me escuchó el latido del bebé. Todo estaba bien. Se mueve normalmente y su corazón late muy bien. A estas alturas, está muy bien protegido por su saco amniótico que lo amortigua y protege de cualquier golpe. Me puse hielo en la cabeza y estuve en la casa materna en reposo, consentida y tratando de estar ya más tranquila.


Toda la vida he pensado en mí misma. Soy responsable de mí y de lo que me pase. Esta vez pensé y sentí en plural. Porque ahora soy responsable, además, de esta vida chiquita que está dentro de mí. Somos dos. Tengo que cuidarnos. Y me dió mucho miedo que por mi descuido le pasara algo a él.


A Israel le pude contar lo que pasó hasta la noche, que hablamos por teléfono. Se preocupó, pero le dije que no fue mas que un susto. Cuando regresó de Veracruz, de madrugada, me dijo que no había podido dejar de pensar en lo que le conté que pasó. Y me dijo algo muy bonito, que tampoco había escuchado nunca de su boca. Después de pedirme que esté muy atenta, que me cuide, que extreme precauciones, habló en plural... Por primera vez, me dijo "LOS QUIERO"...


El hombre duro, preocupado, serio, estresado por su nueva condición de responsabilidad que se acerca cada vez más... el enamorado que me dice todo el tiempo que me ama más de lo que yo a él... el que me da besos de panza y que tiene miedo de que lo deje de querer cuando llegue el bebé... el que no quiere volverse un cursi cuando sea papá... el que no me acompaña a los ultrasonidos ni a los ejercicios como otros papás... él, me dijo esa madrugada, esa frase auténtica, sentida, única que no voy a olvidar en mucho tiempo... NOS QUIERE...


Así que me dormí, con la cabeza aún adolorida, pero ya tranquila, sintiendo toda la actividad de la cría que me reconforta porque me hace saber que está bien y, sobre todo, me dormí contenta porque sé que va a tener un papá que lo quiere desde ya... y estoy segura que se enamorará de él cuando ya lo tengamos en casa...


El maestro Barrón será un buen papá. Se desvela moviendo cosas de un lado a otro. Está construyendo el nido de nuestra cría.


Yo también... LOS QUIERO a los dos!!!