jueves, 29 de julio de 2010

Soy terca ♥





Cuál es el reto que más trabajo me ha costado sobrepasar para lactar

Creer en mi misma, romper con la idea de que no tengo suficiente leche para nutrirlo...


Qué es lo que más me gusta de amamantar

Me gusta saber que estamos más cercanos, ahora que dormimos juntos y que le doy toda la noche la teta, dormimos mejor, abrazados, calientitos. Es tiempo compartido único e irrepetible. Crecen tan rápido. Un día mi hijo volará de su nido y me reconfortará saber que le dí parte de mi ser...

A qué edad pienso destetarlo

Me he ido poniendo metas. Un mes, tres meses, seis meses... ahora quiero llegar al año, pero en realidad no tengo prisa... así que sea cuando él quiera... Soy terca, quiero seguirle dando, hago oídos sordos (literal) para no dejar que me molesten los comentarios y malas miradas de los demás...

Cuál es mi experiencia con los médicos (pediatras , ginecólogos, dentistas, etc.) respecto a la lactancia
 
Tenía once o doce años, cuando tuve que visitar por primera vez al ginecólogo. Una capa de “bolitas” se me había formado en mis glándulas mamarias en pleno crecimiento. La receta fue un tratamiento que inhibiría esa formación de quistes y la recomendación de que, en cuanto pudiera, tuviera un hijo y que lo amamantara, ya que amamantar me protegería de quistes malignos en los senos. Desde entonces supe que amamantar me traería beneficios.
 
Muchos, muchos años tuvieron que pasar para que me embarazara. Mi ginecóloga me dijo desde la primera consulta prenatal de que tenía que amamantar, me enumeró los muchos beneficios de hacerlo y me dio algunos ejercicios y el momento del embarazo en que tendría que hacerlos para preparar el pezón.
 
Pero cuando nació Octavio, su pediatra nos dijo que le diéramos la fórmula, que ella misma nos obsequió, porque el bebé lloraba mucho de hambre. Yo le creí. Pero me he puesto muy terca y nunca dejé de ofrecerle la teta, hasta que la agarró bien y que empecé a tener más leche. Nunca he tenido mucha, pero aún así, quiero prolongarle el tiempo de lactancia, aunque la pediatra diga que despúes de un año de vida ya no les trae más beneficio. Yo ya no le creo...

Soy terca ♥...

jueves, 22 de julio de 2010

Nuestro nido se une a la Fiesta Bloguera de Lactancia!

A propósito de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna (del 1° al 7 de agosto), Familia Libre invita a las mamás blogueras a participar en “La Fiesta Bloguera de Lactancia”. Yo, desde aquí, lo hago extensivo...

Nosotros tenemos mucho que decir y sentir al respecto. Ya he escrito en este blog algunas reflexiones, y para iniciar nuestra participación, transcribo un fragmento de una entrada anterior, donde escribí algunas cosas sobre la crianza de Octavio y con especial sentimiento, el relacionado a nuestra experiencia con la lactancia.

"..., el tema de la lactancia es uno de los que más me puede hacer sentir algo de frustración. Hasta lo sueño, como anoche, que soñé que estaba en la consulta de Octavio y que una enfermera me estaba enseñando a amamantarlo. Yo le decía que no tenía leche, entonces ella me inyectaba algo y de pronto me empezaba a brotar la leche a chorros, como una fuente. Que él hasta se atragantaba de tanta leche que me salía. Me daba mucha alegría, porque pensaba que aunque ya Octavio tiene 7 meses, todavía era buen momento para darle de mi leche.


Tengo muy claro que nadie, creo yo, me ha dicho cosas en mal plan. Pero he escuchado cosas dolorosas de gente muy cercana y querida, dígase suegra y mamá, como por ejemplo, cuando al principio, me decían "no lo llenas", "no te sale", "se queda con hambre", y como además, para colmo, el bebé lloraba mucho y bajó de peso considerablemente en su primera semana de vida, cuando me di cuenta, ellas ya habían comprado la fórmula y se la empezamos a dar. La misma pediatra nos lo recomendó. Pero, yo totalmente inexperta, supuse que lo que decían ellas, con su experiencia, era lo mejor... así que hice caso y no pude establecer la lactancia materna exclusiva, como yo hubiera querido...


Quise con todas mis ganas tener mucha leche, me instruí con una asesora de la Liga de la Leche, dejé el reloj de lado y traté de aplicar el concepto de libre demanda. Nunca he producido mucha leche, pero aún así yo me puse necia y le he seguido dando, hasta hoy, la chichi a Octavio. A lo mejor no ha sido su alimento exclusivo, a lo mejor ahora ya nada más la tome como un vínculo estrecho entre nosotros como mamá e hijo, tal ves ahora sean traguitos de agua para conciliar el sueño… pero yo siento bonito, y a él le da mucha alegría y emoción ver la chichi… es su alimento emocional… Yo, mientras él quiera se la seguiré dando, es la única opinión, la de él, la que me importa…"



Aún tengo mucho que decir... escribir... sentir... y festejar... viva la lactancia materna!

jueves, 15 de julio de 2010

Bienvenidas / Despedidas

Ayer fue un día especial, de bienvenidas y de despedidas...

Fuimos a visitar a la primita de Octavio que tiene 3 semanas de nacida. Octavio, que ya es un bebé grande, enorme, junto a Sofía, le llevó su bambineto, su "burbuja" (una camita portátil muy bonita y práctica que se pliega y que mantiene al bebé adentro protegido de los moscos porque tiene tela mosquitera) y unas prendas de ropa chiquitita y que si la uso sería, acaso, una sola vez.

A élla se le ve todo enorme. A Octavio ya esas cosas le vienen chicas. El bambineto lo usó mucho de recién nacido. Siempre le fue muy confortable para dormir y cuando salimos de viaje, era su espacio familiar donde encontrar refugio y sueño. "La burbuja" fue un regalo que mi hermano le compró a Octavio cuando aún no nacía. Creo que ni siquiera se me notaba la panza cuando llegó, todo emocionado con el regalo, heredado, a su vez, de los hijitos de uno de sus amigos. Insisto en que las cosas de los bebés pueden usarse y reusarse con varios niños, porque las dejan en perfecto estado porque crecen muy aprisa. Así que es el turno de que la querida "burbuja" esté resguardando y protegiendo el sueño de Sofía.

Mi prima tiene poca leche y en la desesperación de la bebé por el hambre, le empezaron a dar fórmula en biberón (conozco esa historia). Pero ahora yo, que ya no soy tan primeriza, le hablé de la importancia de la lactancia materna, de que no se desespere, de que haga oídos sordos, de que se la pegue al pecho todo el tiempo que pueda, que así ella empezará a prenderse de él. Y claro, tendría que tratar de quitarle el biberón. Es más, le enseñé cómo acomodarsela y me la pegué al pecho y la bebé sí se prende del pezón, sí mama.

Qué sensación, chistosa, rara y agradable, la de darle de mi leche a otro bebé que no fuera Octavio. Me sentí util y feliz. Ha aumentado mi producción de leche en estos días. Creo que ha ayudado mucho la ingesta de más líquidos, la metoclopramida que me recomendó la pediatra y a que me pego mucho a Octavio por cualquier motivo, ya sea sueño o consuelo. Pero lo que creo que ha ayudado más, es que durante los días de la gripe y tos de Octavio, nos dormimos juntitos muchos días, y él se me pega toda la noche a la chichi. Ahora que ya no está enfermo ya no quiero separame de él y lo seguimos dejando dormir en nuestra cama. :) Espero que papá siga de acuerdo en compartir su cama y su mujer con otro ;) Yo ahora encuentro que el colecho fomenta la lactancia materna.

Es un mundo de diferencia, los casi 8 meses que hay entre Octavio y Sofïa. Es una maravilla el desarrollo diario en el primer año de vida de un bebé. Son impresionantes los logros y avances que tienen en tan poco tiempo. Ni parece que un día Octavio fue así de pequeñito que Sofía.

Así que nos despedimos de las cosas de bebé chiquito dándole la bienvenida a Sofía brindándole un poco de lechita mía. Y le damos la bienvenida también, por fin, a un dientecito que se hace el remolón, pero que se asoma bonito en las encías de Octavio. Adiós a la sonrisa desdentada, bienvenida la sonrisa con dientitito. Hermosisimas y únicas ambas, como hermosos y únicos, son nuestros Sofía y Octavio.

sábado, 10 de julio de 2010

¿Y quién es ese señor?

Esta mañana estamos contentos porque Octavio ya está saliendo de la enfermedad... y por eso, hemos estado escuchando las hermosas canciones que acompañaron mi primera infancia, las poesías musicales de nuestro veracruzano Cri Cri, el Grillo Cantor...

Gracias a las primas Nadia y Oriana y sus papás que nos regalaron un disco con todas sus canciones.

Nuestras favoritas: Ojitos de cascabel, El Venadito, Cocuyito Playero, El vals del Rey, Jorobita, La Guacamaya, Mi Burrita, Marina. No se si a Octavio le lleguen a gustar tanto como a mí, pero es una herencia generacional de música infantil de calidad, la de Cri Cri, que ha acompañado a los niños desde los años 50 del siglo pasado. Todo un deleite que ahora comparto con él...

lunes, 5 de julio de 2010

Octavo ♥ Octavio

...Y tu primera infección en la garganta :(

Ya ibas mejorando de la gripa de la semana pasada pero empeoró. Ayer y hoy has tenido accesos de tos que casi te ahogan. Has dormido muy mal y estás lloroso. Así que tu cumplemes ha pasado sin festejo, entre cucharadas de miel y la visita a la pediatra. Tus papás, que no habían tenido la experiencia de tenerte enfermito, se estresan y preocupan, porque no les gusta verte así...

Componte mi niño, quiero ver de nuevo tus ojitos pispiretos mirándome enamorado...