Los días de otoño, el aire frío, las hojas de los árboles volando... y así de rápido, como el aire, se pasa el tiempo.
Estoy llena de añoranza, recordando mi panzota con Octavio dentro, los nervios, la emoción... Hace un año fueron los dos Baby Shower, cada abuela me organizó uno con quince días de diferencia, recibí muchos regalos, mucha ropa para Octavio, que todavía sigue estrenando. Yo me sentía muy especial, muy querida, muy atendida, todos me cuidaban y protegían. Ya faltaba poco para que naciera mi bebé, que flotaba calientito dentro de mí. Sentía que el mundo giraba alrededor mío, que era la embarazada más especial del mundo. No se repetirá esa experiencia y por eso trato de recordar todo lo que viví en mi embarazo. Lo veo todo como en retrospectiva y me parece tan lejano...
Tan lejos y tan cerca..., apenas ha pasado un año y hemos cambiado tanto... Mi vida, mi manera de pensar, de sentir, y sobre todo, las ganas de aprender a diario a ser mamá, la mamá de Octavio.
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lunes, 4 de octubre de 2010
miércoles, 14 de abril de 2010
Años
Con el cumpleaños de Elena, me quedé reflexionando sobre la edad. Dicen que todo llega a su tiempo. Mi tiempo me llegó pasados los 30. A los 33 me hice el propósito de tener un hijo antes de los 35. Antes quise hacer muchas cosas: desarrollarme en mi profesión, viajar, disfrutar de la vida de pareja, desvelarme, escuchar la música fuerte, dormir mucho y levantarme hasta tarde, comer lo que sea y disfrutar de algunos otros placeres mundanos. Pensaba que extrañaría mucho todo eso, que sería muy difícil dejarlo, cambiar… No creí que me llegaría el momento de querer tener un hijo y no fue al mismo tiempo que a Israel. Él inicialmente no quería tener hijos pero cedió a la idea y ahora, al platicarlo, ya no se imagina la vida sin Octavio. Yo tampoco…
En 2008 tuvimos un primer intento. Un embarazo que duró muy poquito y con él se nos fue una primera ilusión. Me dolió muchísimo física y emocionalmente perderlo y me sigue dando tristeza cuando lo recuerdo. Con la edad el grado de infertilidad va avanzando. Cuesta más trabajo pero, después de preparar mi cuerpo con la guía de mi ginecóloga, logré embarazarme y tuve a mi hijo todavía en los 35. Ese fue mi momento.
Ni hablar de un hermanito para él. A esto sí que no va a ceder. Ni la economía ni nuestra edad son un buen sustento. Yo padecí la enfermedad hipertensiva al final del embarazo, lo que obligó a que me las viera muy difíciles y que Octavio naciera antes de tiempo. Se supone que con la edad se incrementan los riesgos. A eso y a la depresión posparto es a lo que le teme Israel. No le gustaría, ni a mí, volver a estar en riesgo de algo malo por querer tener otro hijo. Pero creo que sí me gustaría que Octavio tuviera una compañía, un apoyo, alguien con quien compartir su vida, cuando nosotros, sus papás viejitos ya no tengamos energía o nos vayamos de este mundo. Sólo por eso me arrepiento de haber empezado la maternidad “grande”. Claro que la ventaja es que Octavio tendrá todas las oportunidades, las mejores, que podamos darle con toda la intensidad, para construirle un presente y un futuro feliz, siendo nuestro hijo único.
Soy parte de una generación que pospone la maternidad lo más posible. Muchos de mis amigos todavía no son papás y ni quieren serlo. Las primas que tengo de la misma generación que yo andan por las mismas. Apenas una de ellas está embarazada a sus 33 y la otra, lo empezó a pensar a sus 34. A mi hermano de 39 ya se le está antojando. Y así muchos conocidos viven felices sin hijos en su década de los treintas. Pero bueno, les llegará su momento. Yo a ellos sólo puedo decirles que es una experiencia única, incomprensible hasta que la vive uno y que para mí, hasta ahorita nada me ha parecido un gran sacrificio. Las cosas que hacía antes y que ahora dejé de hacer, no me duelen ni las extraño tanto como pensé que sería.
También ahora por fin entendí a mis amigas que ya eran mamás y que no podían seguir el mismo ritmo, cuando queríamos salir de noche por ahí a tomar una cerveza. Con pena confieso que llegué a pensar en que tomaban a sus hijos como su mejor pretexto para no salir. Ahora sé que de verdad no tenían con quién dejarlos o si estaban enfermos ni modo de dejarlos por irse a echar una chela… en fin… que antes que nada están los hijos. Sin embargo, tampoco creo que al convertirse en padres, uno se diluya al grado de que deje de ser uno para vivir la vida de sus hijos. No. Creo que debe de haber un equilibrio. Hay que respetar la individualidad del hijo y la de los padres. Nosotros los traemos al mundo para darles lo mejor, pero no hay que dejarse de lado. Insisto debe existir un equilibrio: ser papas, ser profesionistas, ser pareja… se puede ser todo.
Por eso creo que al tener un hijo se tiene que estar 100% convencido de querer tenerlo, porque así, si las cosas cambian y no vuelven a ser como antes, pero nada, nada se siente como un gran sacrificio. Así me siento yo. No me duele cambiar nada, no añoro el pasado, y quiero vivir cada día sabiéndome mamá de Octavio, como una mujer nueva y diferente, que tal vez no puedo seguir haciendo las mismas cosas que antes y no me importa ser cursi, pero soy muy feliz así, cuando escucho a reír a carcajadas a Octavio reafirmo que todo vale inmensamente la pena.
Y quién diría que pasados los años nos volveríamos padres. En semana santa recibimos la visita de mis amigos los Vishos y de Janet, con sus niñas bonitas, Azul y Regina. Cuando nos conocimos hace tiempo ni siquiera nos imaginamos que un día nos reuniríamos con nuestros críos. Es muy bonita esta etapa, la de vernos ahora siendo papás.
En fin, hoy a mis 36, soy la mamá, seguramente de un hijo único, que me hace inmensamente feliz y a quien quiero darle todo lo que esté en mis posibilidades para que él también lo sea, todos los años que me toque vivir…
En 2008 tuvimos un primer intento. Un embarazo que duró muy poquito y con él se nos fue una primera ilusión. Me dolió muchísimo física y emocionalmente perderlo y me sigue dando tristeza cuando lo recuerdo. Con la edad el grado de infertilidad va avanzando. Cuesta más trabajo pero, después de preparar mi cuerpo con la guía de mi ginecóloga, logré embarazarme y tuve a mi hijo todavía en los 35. Ese fue mi momento.
Ni hablar de un hermanito para él. A esto sí que no va a ceder. Ni la economía ni nuestra edad son un buen sustento. Yo padecí la enfermedad hipertensiva al final del embarazo, lo que obligó a que me las viera muy difíciles y que Octavio naciera antes de tiempo. Se supone que con la edad se incrementan los riesgos. A eso y a la depresión posparto es a lo que le teme Israel. No le gustaría, ni a mí, volver a estar en riesgo de algo malo por querer tener otro hijo. Pero creo que sí me gustaría que Octavio tuviera una compañía, un apoyo, alguien con quien compartir su vida, cuando nosotros, sus papás viejitos ya no tengamos energía o nos vayamos de este mundo. Sólo por eso me arrepiento de haber empezado la maternidad “grande”. Claro que la ventaja es que Octavio tendrá todas las oportunidades, las mejores, que podamos darle con toda la intensidad, para construirle un presente y un futuro feliz, siendo nuestro hijo único.
Soy parte de una generación que pospone la maternidad lo más posible. Muchos de mis amigos todavía no son papás y ni quieren serlo. Las primas que tengo de la misma generación que yo andan por las mismas. Apenas una de ellas está embarazada a sus 33 y la otra, lo empezó a pensar a sus 34. A mi hermano de 39 ya se le está antojando. Y así muchos conocidos viven felices sin hijos en su década de los treintas. Pero bueno, les llegará su momento. Yo a ellos sólo puedo decirles que es una experiencia única, incomprensible hasta que la vive uno y que para mí, hasta ahorita nada me ha parecido un gran sacrificio. Las cosas que hacía antes y que ahora dejé de hacer, no me duelen ni las extraño tanto como pensé que sería.
También ahora por fin entendí a mis amigas que ya eran mamás y que no podían seguir el mismo ritmo, cuando queríamos salir de noche por ahí a tomar una cerveza. Con pena confieso que llegué a pensar en que tomaban a sus hijos como su mejor pretexto para no salir. Ahora sé que de verdad no tenían con quién dejarlos o si estaban enfermos ni modo de dejarlos por irse a echar una chela… en fin… que antes que nada están los hijos. Sin embargo, tampoco creo que al convertirse en padres, uno se diluya al grado de que deje de ser uno para vivir la vida de sus hijos. No. Creo que debe de haber un equilibrio. Hay que respetar la individualidad del hijo y la de los padres. Nosotros los traemos al mundo para darles lo mejor, pero no hay que dejarse de lado. Insisto debe existir un equilibrio: ser papas, ser profesionistas, ser pareja… se puede ser todo.
Por eso creo que al tener un hijo se tiene que estar 100% convencido de querer tenerlo, porque así, si las cosas cambian y no vuelven a ser como antes, pero nada, nada se siente como un gran sacrificio. Así me siento yo. No me duele cambiar nada, no añoro el pasado, y quiero vivir cada día sabiéndome mamá de Octavio, como una mujer nueva y diferente, que tal vez no puedo seguir haciendo las mismas cosas que antes y no me importa ser cursi, pero soy muy feliz así, cuando escucho a reír a carcajadas a Octavio reafirmo que todo vale inmensamente la pena.
Y quién diría que pasados los años nos volveríamos padres. En semana santa recibimos la visita de mis amigos los Vishos y de Janet, con sus niñas bonitas, Azul y Regina. Cuando nos conocimos hace tiempo ni siquiera nos imaginamos que un día nos reuniríamos con nuestros críos. Es muy bonita esta etapa, la de vernos ahora siendo papás.
En fin, hoy a mis 36, soy la mamá, seguramente de un hijo único, que me hace inmensamente feliz y a quien quiero darle todo lo que esté en mis posibilidades para que él también lo sea, todos los años que me toque vivir…
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Para el recuerdo

...Bien me dijo alguien: "disfruta mucho de tu embarazo, porque al final extrañas hasta tu pancita"... Y sí, me hubiera gustado estar al 100% dedicada a sentir crecer a mi niño dentro de mi los nueve meses del embarazo... porque cuando me di cuenta ya era el momento de que naciera... Se me fue muy rápido...
lunes, 14 de septiembre de 2009
Plural

El viernes me caí. Por fortuna no pasó nada, mas que un susto tremendo porque estaba sola. Me resbalé en el baño o más bien, me quise bañar sentada y la silla estaba muy endeble y se cayó conmigo encima. La misma silla amortiguó el sentón pero mi cabeza golpeó contra la pared. Nada grave pero me asusté mucho. Pensé mil cosas, pero sobre todo me dió miedo que el golpe hubiera sido muy fuerte y que empezara a ver borroso o más borroso de lo normal, ya que soy miope, como preámbulo a algún desmayo. Pero no. No me desmayé, no ví borroso, no tuve hemorragias de ningún tipo. No supe cómo me levanté, me revisé, me toqué el chichón que se me empezaba a formar. De hecho, en ese momento me asusté tanto que ni me dolió. Me terminé de bañar muy rápido, me vestí y con rapidéz me fui a buscar a mi mamá, para contarle.
Ella me tranquilizó y de inmediato me escuchó el latido del bebé. Todo estaba bien. Se mueve normalmente y su corazón late muy bien. A estas alturas, está muy bien protegido por su saco amniótico que lo amortigua y protege de cualquier golpe. Me puse hielo en la cabeza y estuve en la casa materna en reposo, consentida y tratando de estar ya más tranquila.
Toda la vida he pensado en mí misma. Soy responsable de mí y de lo que me pase. Esta vez pensé y sentí en plural. Porque ahora soy responsable, además, de esta vida chiquita que está dentro de mí. Somos dos. Tengo que cuidarnos. Y me dió mucho miedo que por mi descuido le pasara algo a él.
A Israel le pude contar lo que pasó hasta la noche, que hablamos por teléfono. Se preocupó, pero le dije que no fue mas que un susto. Cuando regresó de Veracruz, de madrugada, me dijo que no había podido dejar de pensar en lo que le conté que pasó. Y me dijo algo muy bonito, que tampoco había escuchado nunca de su boca. Después de pedirme que esté muy atenta, que me cuide, que extreme precauciones, habló en plural... Por primera vez, me dijo "LOS QUIERO"...
El hombre duro, preocupado, serio, estresado por su nueva condición de responsabilidad que se acerca cada vez más... el enamorado que me dice todo el tiempo que me ama más de lo que yo a él... el que me da besos de panza y que tiene miedo de que lo deje de querer cuando llegue el bebé... el que no quiere volverse un cursi cuando sea papá... el que no me acompaña a los ultrasonidos ni a los ejercicios como otros papás... él, me dijo esa madrugada, esa frase auténtica, sentida, única que no voy a olvidar en mucho tiempo... NOS QUIERE...
Así que me dormí, con la cabeza aún adolorida, pero ya tranquila, sintiendo toda la actividad de la cría que me reconforta porque me hace saber que está bien y, sobre todo, me dormí contenta porque sé que va a tener un papá que lo quiere desde ya... y estoy segura que se enamorará de él cuando ya lo tengamos en casa...
El maestro Barrón será un buen papá. Se desvela moviendo cosas de un lado a otro. Está construyendo el nido de nuestra cría.
Yo también... LOS QUIERO a los dos!!!
domingo, 6 de septiembre de 2009
Semanas 26 a 29: El IMSS vs. la atención particular
Del 13 de agosto al 8 de septiembre: Hace tres semanas me hicieron un ultrasonido en el IMSS. Llegué y en la puerta había un letrero que decía NO TOQUE, ESPERE QUE LE LLAMEN. De inmediato pensé "¿y yo cómo voy a a saber que el doctor está adentro o él cómo va a saber que tiene alguien esperándolo afuera?... Pero en las instituciones, especialmente el IMSS, no hay más que hacer lo que te dicen para que no te ladren. Así que, junto con mi mamá, nos sentamos a esperar, pensando que serían horas, como también es la "tradición" de ahí. Yo ya hasta estaba visualizando dónde había un enchufe para conectar mi computadora y aprovechar las horas avanzando mis trabajos... Pero, increíblemente la puerta se abrió muy pronto. El doctor me pidió la hoja de solicitud de mi médico familiar y mi carnet, y nos hizo pasar sin tener que esperar nada. Me sorprendió la atención y el ambiente de ese consultorio. Tenía puesta música "clásica", creo que algún concierto de Mozart. Y él muy amablemente nos explicó en la pantalla todas las pautas que tenía que revisar que indicaran el desarrollo normal del bebé. La cabeza, que por cierto es muy bonita, redonda redonda como la del muñeco que Israel ha pintado en varios cuadros. También midió los huesos de las piernas y brazos, nos enseñó que abría y cerraba la boca y cómo se movía. Además nos confirmó su sexo. Es niño. Además, por el tamaño nos dijo que tiene 3 semanas más de las que tiene. O sea, para él, ya estoy en algo así como la semana 32!!! O sea más de 7 meses!!!
Salí de ahí, contenta por la atención, emocionada por ver al niño moverse y desarrollarse bien. También algo sorprendida por ese dato, que significaría entonces que ¿nacerá antes de lo previsto?
Esta semana tuve mi cita con el médico familiar quien revisaría el resultado del ultrasonido. Y nada raro, ese doctor, nunca, nunca voltea a verme a la cara. Yo siempre lo saludo. Él nunca me contesta. Se limita a anotar y pelearse con la computadora. Me pide mi nombre, me pide la tarjeta, me toma la presión, me pesa, es la segunda vez que me mide la panza y si yo no le hago algunas preguntas él no me hablaría ni una palabra durante los 10 minutos que dura la consulta. Después anota la receta, que se limita al ácido fólico y sulfato ferroso. Le pregunté si no me daría calcio y me dijo que no, que no se lo dan a las embarazadas porque con su alimentación deben cubrir los requerimientos de calcio. Le pregunté también respecto a esa edad gestacional que salió en el ultrasonido y me dijo algo así como "no importa, el bebé cuando quiera nacer, va a nacer"... Y dice: que le vaya bien. Nos vemos en un mes. Y ya!
Así son las citas de control del embarazo en el IMSS. Aparte, voy a la farmacia a surtir la receta, ¡¡¡y no hay ácido fólico!!!. Sin voltearme a ver, me dice la mujer que me atendió, que regrese miércoles o jueves de la próxima semana a ver si ya hay.
Creo que todo es pseudoatención, todo entra en las estadísticas de que se atiende a "tantas" embarazadas en los programas institucionales... pero yo creo porque lo he visto, que "hacen que hacen", "hacen que atienden" "hacen que recetan", etc. El filtro de las unidades de medicina familiar son el tamiz para no dejar que sean los especialistas los que atiendan, realmente atiendan a los pacientes.
De los especialistas del IMSS no tengo queja, o bueno, tengo menos quejas. En enero de este año me hicieron una cirugía de la nariz, ya que tenía el tabique desviado lo cual me daba problemas en los oídos y obvio, no podía respirar bien. Y desde la apariencia del médico, pulcro, limpio, con la bata brillante, blanquísima, muy joven y además, muuuuuuuuy guapo ;D. Toda la atención con él era como si lo estuviera viendo de manera particular, ni parecía cita del IMSS. La cirugía salió muy bien y le estoy muy agradecida al doctorcito guapo por su labor. Nada que ver con el médico familiar. Vaya, que por su apariencia ni siquiera parece médico. Y no entiendo, porqué se vuelven tan insensibles, tan desatentos y chambones... ¿será consigna?... Tenemos el servico porque pagamos por él en los impuestos, pero dónde queda la calidad de la atención...
Con mi ginecóloga particular es también todo lo contrario. En su consultorio hay que hacer muchas horas de antesala porque atiende según vayan llegando las pacientes, y porque se tarda lo necesario en la revisión con cada una. Al principio es raro, porque no parece un consultorio, parece que atiende en una casa, lo cual manda el mensaje subliminal de que estás en un lugar cálido, como el hogar y no en un frío consultorio. También tiene tantas pacientes que atiende a varias a la vez, en cada uno de los "cuartos" del consultorio. Esto puede parecer raro o molesto al principio, pero, para mí me parece que sientes la calidad de su atención, sientes calidez, sensibilidad, comprensión y hasta amistad con la doctora. El control con ella es muy puntual, siempre va un paso más adelante en cuestiones preventivas lo cual debería ser así en las instituciones. Lo malo, es que hay que gastar (invertir) mucho dinero entre medicinas, consultas y examenes de laboratorio.
En fin, que me atiendo en ambos lados. Entre el IMSS y la atención particular, busco un punto medio, tampoco tengo el dinero suficiente para pensar en toda la atención de mi embarazo y el parto en uno particular. Si quisiera que mi hijo nazca en agua y que sea recibido por un delfín, sería un niño que tendría una mamá y papá tuertos... jajaja! Por eso quiero un parto normal y le apuesto al Hospital de Ginecología de la UV, que creo que sería el buscado punto medio, donde además, mi mamá, que trabajó tantos años en la "mater" todavía tiene alguna posibilidad de poder entrar, acompañarme y cuidarme durante el parto, como lo hizo cuando nacieron mis dos sobrinas.
Me están entrando los nervios... falta menos cada vez...
lunes, 31 de agosto de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
Infancia es destino
Si hay una frase que me ha dicho mucha gente cuando sabe que estoy embarazada es "aprovecha ahorita que puedes, duerme, relajate, disfruta, que ya después ya no vas a poder"
... algo así como que nunca más nada será igual... hasta veo una sonrisa burloncilla de la voz de la experiencia aleccionando a la pobre ilusa que no sabe la que le espera... :S
Sé que nadie me dice eso en mal plan, pero a mí me suena como si lo que viene fuera una especie de castigo.... ya que "nunca más volveré a dormir bien, dejaré mis prioridades en segundo plano, que mi trabajo, mis actividades, mis gustos, que todo girará en torno al hijo.... en una palabra, que dejaré de vivir mi vida para vivir la de mi hijo"... Y no... no quiero eso...
Seguramente todo es cierto, mi vida no será la misma, pero tampoco quiero dejar de ser yo. Pienso que tener un hijo debe traer también, además de todo eso que me dice la gente, algunas recompensas que hagan que todo valga la pena. Nuestra vida cambiará pero no veo porqué tengamos que dejar de ser nosotros mismos.
Generalmente yo trato de ser más optimista que Israel. Él a veces me dice, jugueteando pero con un temor real, que pronto, muy pronto dejaremos de ser una pareja que nada más se preocupa por dormir, ir al cine y comer frituras.... porque vamos a ser papás. Algunos días, cuando me pongo a pensar en todas las dificultades que le tocará vivir a mi hijo y a todos los montones de niños que nacen todo el tiempo, pienso que estamos poblando el mundo, sólo por un afán primario, inconsciente, de trascendencia, de satisfacer el ego. Ellos realmente no piden venir al mundo y de que les tocará vivir en uno cada vez más dañado es algo real. Ver las noticias, que se engolosinan con las notas malas, solamente causa angustia, porque piensas a qué mundo traes a un hijo...
Por eso es emocionante ver despegar un transbordador rumbo al espacio con un ingeniero mexicano en el mando. Porque seguramente pese a las dificultades de su propia historia está cumpliendo su deseo, profesional e intelectual, de llegar a lo más alto y trascendental, para él, para la ciencia...
Esas noticias sí son esperanzadoras... Seguramente con todo y los problemas que tendrán que afrontar, las generaciones futuras también tendrán muchas oportunidades de desarrollarse y ver cosas increíbles que ni siquiera nos imaginamos ahora.
He pasado semanas muy pesadas, con mucho desgaste físico por cosas que resolver del trabajo de ambos. He estado muy cansada por tanta desvelada, desmañanada, esfuerzos físicos y demás actividades que no podemos evadir. Creo que las cosas de trabajo no las puedo dejar de lado y además, todo es con un afán también de tener mejores condiciones económicas para los tres. Apenas este fin de semana he podido descansar más. Me han sabido muy ricos todos los ratos de sueño y me reaniman mucho. También volví a mi clase de ejercicios y eso me hace sentir físicamente mejor. Mi panza crece cada vez más y creo que ahora es cuando más tengo que estar atenta y cuidadosa con mi cuerpo y por supuesto con el desarrollo de mi cría.
Así que no hay más que "apechugar", literalmente, para crearle el mejor entorno posible, darle las armas para que pueda afrontar bien la vida que le toque. Si infancia es destino, quiero que sea un niño feliz y satisfecho... para que después sepa volar y dirigir su propio rumbo...
... algo así como que nunca más nada será igual... hasta veo una sonrisa burloncilla de la voz de la experiencia aleccionando a la pobre ilusa que no sabe la que le espera... :S
Sé que nadie me dice eso en mal plan, pero a mí me suena como si lo que viene fuera una especie de castigo.... ya que "nunca más volveré a dormir bien, dejaré mis prioridades en segundo plano, que mi trabajo, mis actividades, mis gustos, que todo girará en torno al hijo.... en una palabra, que dejaré de vivir mi vida para vivir la de mi hijo"... Y no... no quiero eso...
Seguramente todo es cierto, mi vida no será la misma, pero tampoco quiero dejar de ser yo. Pienso que tener un hijo debe traer también, además de todo eso que me dice la gente, algunas recompensas que hagan que todo valga la pena. Nuestra vida cambiará pero no veo porqué tengamos que dejar de ser nosotros mismos.
Generalmente yo trato de ser más optimista que Israel. Él a veces me dice, jugueteando pero con un temor real, que pronto, muy pronto dejaremos de ser una pareja que nada más se preocupa por dormir, ir al cine y comer frituras.... porque vamos a ser papás. Algunos días, cuando me pongo a pensar en todas las dificultades que le tocará vivir a mi hijo y a todos los montones de niños que nacen todo el tiempo, pienso que estamos poblando el mundo, sólo por un afán primario, inconsciente, de trascendencia, de satisfacer el ego. Ellos realmente no piden venir al mundo y de que les tocará vivir en uno cada vez más dañado es algo real. Ver las noticias, que se engolosinan con las notas malas, solamente causa angustia, porque piensas a qué mundo traes a un hijo...
Por eso es emocionante ver despegar un transbordador rumbo al espacio con un ingeniero mexicano en el mando. Porque seguramente pese a las dificultades de su propia historia está cumpliendo su deseo, profesional e intelectual, de llegar a lo más alto y trascendental, para él, para la ciencia...
Esas noticias sí son esperanzadoras... Seguramente con todo y los problemas que tendrán que afrontar, las generaciones futuras también tendrán muchas oportunidades de desarrollarse y ver cosas increíbles que ni siquiera nos imaginamos ahora.
He pasado semanas muy pesadas, con mucho desgaste físico por cosas que resolver del trabajo de ambos. He estado muy cansada por tanta desvelada, desmañanada, esfuerzos físicos y demás actividades que no podemos evadir. Creo que las cosas de trabajo no las puedo dejar de lado y además, todo es con un afán también de tener mejores condiciones económicas para los tres. Apenas este fin de semana he podido descansar más. Me han sabido muy ricos todos los ratos de sueño y me reaniman mucho. También volví a mi clase de ejercicios y eso me hace sentir físicamente mejor. Mi panza crece cada vez más y creo que ahora es cuando más tengo que estar atenta y cuidadosa con mi cuerpo y por supuesto con el desarrollo de mi cría.
Así que no hay más que "apechugar", literalmente, para crearle el mejor entorno posible, darle las armas para que pueda afrontar bien la vida que le toque. Si infancia es destino, quiero que sea un niño feliz y satisfecho... para que después sepa volar y dirigir su propio rumbo...
martes, 11 de agosto de 2009
Del amor en los tiempos del blog...
En unos minutos entro en mi semana 26, los plenos 6 meses, el tercer y último trimestre del embarazo... por eso es que hoy le abrí este blog a mi familia, para que sean partícipes de las memorias de este embarazo, que en sí son la misma historia contada mil veces, la de todas la mujeres que han poblado este mundo, sólo que ésta es la mía... única, singular e irrepetible...
Como buenos humanos, fascinados por encontrar símbolos, la llegada de nuestra cría será, si todo sale bien, el 18 de noviembre de 2009 y el maestro Barrón y yo, nos hicimos novios el 14 de noviembre de 1994, así que llegará justo quince años después, lo cual nos lo hace aún más simbólico. Como un hito en nuestro camino, será el inicio de otra parte de esta historia nuestra, la que emprendimos juntos hace mucho tiempo y que ahora trasciende a ese lado desconocido y emocionante, que será la de nosotros como papás. Nos llega en el momento justo, ahora somos más maduros, más seguros y determinados, como individuos respetamos y tratamos de entender nuestras diferencias y valoramos mucho más las coincidencias que nos hacen querer seguir juntos y lo que es más, querer vivir esta experiencia ahora, a nuestros 35 años, cuando decidimos dar ese gran paso que es el de traer a un niño al mundo...
Así que en este mundo futuro que nos alcanzó, el del amor en los tiempos del blog, los invito a que lean aquí lo que vivo, lo que siento y que a veces es más facil de expresar escrito que en persona, porque pocas veces tenemos tiempo, andamos cada quien en nuestros asuntos, saludándonos rápidamente casi por cortesía, donde el ritmo de la vida actual a veces nos aleja, pero en el que por lo menos existe la tecnología que nos acerca... aprovechándola los saludo y les abro mi corazón que late doble...
Como buenos humanos, fascinados por encontrar símbolos, la llegada de nuestra cría será, si todo sale bien, el 18 de noviembre de 2009 y el maestro Barrón y yo, nos hicimos novios el 14 de noviembre de 1994, así que llegará justo quince años después, lo cual nos lo hace aún más simbólico. Como un hito en nuestro camino, será el inicio de otra parte de esta historia nuestra, la que emprendimos juntos hace mucho tiempo y que ahora trasciende a ese lado desconocido y emocionante, que será la de nosotros como papás. Nos llega en el momento justo, ahora somos más maduros, más seguros y determinados, como individuos respetamos y tratamos de entender nuestras diferencias y valoramos mucho más las coincidencias que nos hacen querer seguir juntos y lo que es más, querer vivir esta experiencia ahora, a nuestros 35 años, cuando decidimos dar ese gran paso que es el de traer a un niño al mundo...
Así que en este mundo futuro que nos alcanzó, el del amor en los tiempos del blog, los invito a que lean aquí lo que vivo, lo que siento y que a veces es más facil de expresar escrito que en persona, porque pocas veces tenemos tiempo, andamos cada quien en nuestros asuntos, saludándonos rápidamente casi por cortesía, donde el ritmo de la vida actual a veces nos aleja, pero en el que por lo menos existe la tecnología que nos acerca... aprovechándola los saludo y les abro mi corazón que late doble...
lunes, 10 de agosto de 2009
Una prueba de esfuerzo...
Del 16 de julio al 11 de agosto: El embarazo es una prueba de esfuerzo, me dijo mi doctora cuando la ví en mi consulta pasada, que era en medio de estas frenéticas semanas de mucho estres por tanto trabajo. Parece que se cumple el dicho de que los bebés vienen con "la torta bajo el brazo" porque desde que estoy esperando a mi cría, no he parado de trabajar. Me llegan las ofertas de trabajo y nuevos proyectos, a los que no puedo decir que no, porque aunque a veces me sienta muy cansada, es lo mejor, aprovecharlas y ganar un poco de lana, que buena falta nos hace siempre...La cosa es que estas semanas he estado tan agotada y con tanta chamba, que me he tenido que desvelar y pasar mucho tiempo sentada frente a la computadora me han molido la espalda y la cadera. Ya cuando me acuesto parezco robot... bien tiesa y adolorida... Algunos días he sentido hasta taquicardia, algo que ya me pasó hace tiempo, que estuve también pasando un periodo de mucho estres. Por eso mi doctora me recomendó que viera al cardiólogo, para corroborar que todo vaya bien con mi corazón, ya que el embarazo, dice y vaya que lo creo, es toda una prueba de esfuerzo. Como sea, estoy tomando una clase de ejercicios para embarazadas que me ha caído muy bien. También quiero ir a la de yoga, para ayudarme a estar más relajada. Le he tratado de bajar el ritmo, para que los últimos tres meses pueda pasarmela más tranquila disfrutando del embarazo.
Ahora ya siento claramente cómo se mueve, sobre todo por las noches. Israel dice que la cría se da de topes en vez de dar patadas. Mi panza ya ha crecido más... ora sí de bien embarazada!!! ;D aunque en las clases he visto a otras mujeres con más panza y menos tiempo de gestación.
En general todo va muy bien, sólo por el cansancio y el hambre atroz que mis hormonas me exigen, pero me siento bien, emocionada e incrédula porque se me está llendo muy rápido este viaje... vamos más allá de la mitad...
Ayer, por primera vez, me desperté pensando en el momento del parto y me levanté con unas ganas de sacar todas las cosas del cuarto que ahora es mi estudio, para hacerle espacio a la cría. Quiero conseguir una cuna y una cómoda con 6 cajones, para que quepa bien su ropita y nuestros chones :D... Necesitamos mandar a hacer otro librero, llevarme cosas a mi recámara de la casa de mi mamá, etc... que creo que me está pasando lo que vi en un documental que hacen las mamás de otras especies y supongo que también las humanas, de hacerles un nido confortable a las crías para cuando ya estén aquí... No había tenido esa sensación hasta apenas estos días y es lógico... porque ya se está acercando el momento en que tendremos aquí al pequeño Barrón original ;D
miércoles, 15 de julio de 2009
Semanas intensas (20, 21, 22)
Del 1° al 15 de julio: La espera de la vuelta del viajero de la India me tuvo muy emocionada y aunque trataba de controlarme, me tenía muy tensa por pensar en que tuviera un buen viaje y sin dificultades. Es que han habido tantos accidentes de avión que vaya, no podía dejar de estar preocupada. Pero todo salió bien. El maestro Barrón regresó más delgado, más moreno y más barbudo. Cumplimos la promesa de que a su retorno yo tenía que verme más embarazada que él ;D... Y es que sí... de pronto, la evidencia de que tengo a mi cría dentro y que además está creciendo ya empezó a notarse. Yo ya estaba un poco preocupada porque no estaba segura de sentir su movimiento y pues veía mi cuerpo expanderse por todos lados, menos de la panza... Pero desde hace dos semanas mi cuerpo se ve ya de embarazada, no de "gordita"...
Viajé con mi mamá a México a encontrar a Israel al aeropuerto y pasamos un par de días en Pachuca, donde la abuela de allá se esmeró en festejar el cumpleaño de la abuela de Xalapa y se deshizo en atenciones para con su propia y viajera cría y para la madre de su futuro nieto. La pasamos bien, aunque yo no pude disfrutar esos días en Pachuca porque tenía muchos pendientes que no podía dejar de hacer y que tenía que trabajarlos desde allá. Aparte, estuve tanto tiempo sentada, desde que viajamos a México, las horas de espera en el aeropuerto y el viaje y retorno de Pachuca, pues mis pobres pies lo resintieron y se me hincharon de nuevo. Eso me asustó un poco, pero con reposo y las atenciones de las abuelas, me recuperé bien.
Tomé una clase de ejercicios para embarazadas, que me gustaron mucho, porque creo que sí es importante que esté más activa, consciente de mi cuerpo y de que dentro traigo a mi cría, y además para que aprenda a estar tranquila a la hora del parto. Espero poder tomar ese curso.
Ya de regreso a la realidad y la vuelta a la convivencia diaria con Israel y el estres que nos provocan todas las situaciones nuevas y futuras que se nos vienen, sobre trabajo, dinero, espacio, etc., ahora que seremos tres, hicieron que las emociones de los dos estuvieran a flor de piel, haciéndonos reaccionar, él con enojo y yo con llanto... hasta que hablamos y tratamos de encontrar un punto medio, un punto de acuerdo, renovando las ganas de afrontar lo que se venga, pero juntos, de acuerdo, fortalecidos...
Sé que he chillado mucho, seguro que aparte es por la chipilera de estar embarazada, pero no quiero que esas emociones mías le afecten a mi cría. Ahora sí lo siento moverse y protestar cuando he estado intranquila. Le pedí al Barrón que le hable, que le diga que si nos ha escuchado discutir es porque nos preocupa darle y darnos un buen futuro, que lo queremos y que lo esperamos con todo el deseo de que llegue bien y viva feliz....
martes, 30 de junio de 2009
Semana 19
Del 24 al 30 de junio: Bone... sin duda conocer Varanasi y todo ese gran viaje que estás haciendo será inolvidable y muy significativo. Creo que sin duda habrá sido y será un hito en tu vida... el famoso antes y después...
Te cuento que hoy fui al utrasonido, y el doctor revisó muy puntualmente el perfil genético de la cría, buscando problemas como el Síndrome de Down, alteraciones en la cavidad del corazón y diafragma, los huesos de piernas y brazos, la columna, el cráneo, etc... con lo que concluyó que, en este momento en que se hizo el estudio, la cría está desarrollandose normalmente. Como sea falta que mi doctora lo revise, pero es tranquilizador saber que está bien. De haber presentado algún dato de alguna anormalidad pues él mismo me lo hubiera puntualizado pero, por fortuna, hasta este momento está todo bien.
Sé que para tí, estas emociones y sensaciones que estoy teniendo respecto a la cría te seguirán resultando abstractas, pero hablando de lo terrible y maravilloso que resultan las imágenes a las que nos afrontamos, así como tus ojos se sorprendieron y no podían dejar de ver cómo el cuerpo muerto de un hombre se transformaba en cenizas, dejando de existir para siempre, estas imágenes son sorprendentes porque ves que hay una figurita pequeña moviendose dentro de mi cuerpo, con todos sus huesos y órganos en desarrollo... en fin que he visto el inicio de la vida de alguien, que espero llegue bien a este mundo para que pueda afrontar y disfrutar de lo que tenga que hacer en su paso por este planeta...
El doctor me preguntó que si quería saber de qué sexo es la cría... Yo le dije que en realidad a mí me importaba mucho que estuviera bien, así fuera hombre o mujer... Pero que me gustaría que fuera un niño, porque tú, el bonefuturopadre, te entusiasmaba tener un niño. Y con la recomendación de volver a hacer un ultrasonido en nueve semanas para corroborar el dato, me enseñó unas imágenes que él, que está acostumbrado a leer y descifrar sin equivocarse, encontró que son pene y testículos...
Así que parece que la cría... es crío ... Aunque sugiero que esperemos a confirmarlo, pero pienso que puedes ir pensando en traerte algunos nombres hindúes para varón, y sin duda será el toque que le dé el plus de lo significativo a tu viaje... cuando supiste que al otro lado del mundo se estaba formando en mi panza, tu niño....
Te amo infinitamente
lunes, 22 de junio de 2009
18 semanas
Del 17 al 23 de junio: Sé que tengo que estar tranquila y feliz, pero híjoles, ésta semana he andado de un chiiiipiiil.... que vaya, ha fluctuado mi ánimo de arriba a abajo en un segundo. Me he sentido solita. Y chillo porque pasan las moscas. Estoy acostumbrada a que Israel se vaya de viaje. Siempre he creído en la libertad y la comprensión entre la pareja. Así que todas las veces que se ha ido me dan mucha alegría de que él tenga la oportunidad y la necesidad de salir al mundo para alimentar su espíritu aventurero. Pero, ésta vez, será por el embarazo, siento mucho su ausencia. Sé que es temporal y que regresará con muchas cosas que contarnos y a seguir adelante con nuestros proyectos de vida. Insisto, estoy realmente chipil. Sin embargo, he leído mucho que es especialmente ya en esta etapa en la que las crías captan las emociones que les transmite su madre, por eso, ya empecé a hacer cosas que me ayuden a mejorar mi ánimo. Primero, me corté el pelo... Leí que las hormonas del embarazo embellecen la piel y el pelo, pero parece que en mi caso, el pelo se me ha puesto peor que el estropajo. Así que ya cambié de champú y le pedí a mi estilista que me hiciera un corte que traje el año pasado que me gusta mucho. Es más corto pero más ligero, más espontáneo, juvenil. Respecto a las canas pues me esperaré a preguntarle al doctor que me hará un ultrasonido más especializado que los demás, que busca con mucho detenimiento que todo vaya bien a través de información de el perfil genético. Quiero preguntarle a él cuando confirme que todo está bien, aunque ya mi ginecóloga me había dicho que podría pintarme pasando los tres meses.
Segundo, empecé a bajar música para la cría. Se supone que desde esta semana su oído empieza a captar el sonido, así que le estoy buscando la música que me gusta y que espero que cree un efecto relajante para mí y que, según experimentos científicos, repercutirá en su aprendizaje y desarrollo.
Estas dos cosas tienen que ayudarme (nos) ha estar mejor y disfrutar de esta etapa tan única para mí y tan importante para la cría....
jueves, 18 de junio de 2009
17 semanas
Del 10 al 16 de junio: Toda la semana previa al viaje a la India de Israel fue de mucho estres, por las mil cosas que había que hacer, trabajo que dejar hecho, dibujar, escanear, pintar, diseñar, etc... mil cosas que no se podían quedar sueltas y que debíamos trabajar juntos. Estuve trabajando mucho tiempo sentada y eso me causó varias molestias y mucho cansancio. Además de ayudarle a arreglar cosas para su viaje, la maleta, hacer compras. El día que llevé a Israel a la central de autobuses terminé con los pies bien hinchados. Eso me asustó un poco pero con reposo se arregló. Luego, la mortificación por tener a Dante hospitalizado, pues fue un motivo más para no estar tranquila. Mi ginecóloga me ayudó a calmarme porque me escuchó el latido de la cría y me dijo que todo va bien, que podía y debía estar tranquila. En fin... que a veces siento que muchas cosas me abruman y no me dejan disfrutar del embarazo sin preocupaciones. Pero de verdad lo intento. Trato de ver hasta dónde llega mi capacidad para resolver cosas y dejar de lado lo que de plano no puedo resolver. Quiero que todo vaya bien. Estar feliz. Sentirme bien.domingo, 14 de junio de 2009
viernes, 5 de junio de 2009
15 semanas: El primer viaje
Del 27 de mayo al 2 de junio: Esta semana viajamos a México y a Pachuca... Fue nuestro primer viaje de 3. Me cansé muchísimo sentada en el coche y tuvimos que parar mil veces al baño, pero me gusta la disposición y atención de Israel para encontrarme a dónde ir a hacer pipí. Si antes era miona ahora se ha triplicado :DFuimos a la Embajada de la India porque mi querido artista viajero se irá para allá en dos semanas. Será un gran viaje. Espero que lo disfrute muchísimo y que sus ojos se llenen de cosas maravillosas para que regrese a contarnos. Ojalá que un día podamos viajar los tres, y seguir conociendo el mundo...
El maestro Barrón inauguró una exposición en su tierra, Pachuca. La exposición se llama Ballenato Nonato y, aunque coincide con el momento, no la tituló así por nuestra cría. Sus papás estaban felices y orgullosos por su hijo artista y futuro padre. Yo me dejé querer. No paraban en atenciones para mi. Comimos mucho y muy rico. No tuvimos que preocuparnos por nada y sólo tuvimos que dedicarnos a trabajar porque todo lo demás ellos nos lo resolvían.
Me gusta esta etapa... veo cambiar mi cuerpo a fuego lento... a simple vista creo que no es tan notorio que estoy embarazada... pero el Barrón dice que me veo muy bonita, está enamorado y preocupado por el futuro... Yo me siento bonita y sexi... jajaja! Me falta un buen corte de pelo y creo que ya podré pintarmelo :D ... en fin... estoy contenta...
domingo, 24 de mayo de 2009
14 semanas
Del 20 al 26 de mayo: ..."Siempre los cariñitos me han parecido una mariconez y ahora hablo contigo en diminutivo con nombres de pastel"..., dice Mecano. Israel dice que le da temor volverse un cursi ahora que llegue su nueva etapa como papá. Yo creo que no tiene nada de malo, mientras sea uno realista y sepas que aburres a la gente si tu único tema de conversación son los logros de tu hijo prodigio. No, no somos así. Trataremos de conservar nuestra individualidad. La cría no será nuestra extensión ni el ser que cumpla nuestros deseos frustrados.sábado, 16 de mayo de 2009
13 semanas: caricias que parecen mariposas :D
Del 13 al 19 de mayo: Hace unos días comencé a sentir cositas en mi panza. Pero no me había dado cuenta de que es mi cría moviéndose. Creía que eran mis tripas jajaja! Le conté a Israel que empecé a sentir como cuando agarras a una mariposa o un colibrí, sintindo su aleteo rápido prisionero entre el hueco de tus manos. Pues así. Luego, una amiguita me dijo que ella empezó a sentir a su hija desde los tres meses. Después le conté a mi mamá y me contestó con la misma metáfora de la mariposa, que era como su maestra de obstetricia le describió, cuando era estudiante, la sensación que las mamás tienen desde el primer trimestre cuando el bebé ya empieza a ser muy activo.Yo, que estaba maravillada y sorprendida por esta sensación chistosa, emocionante, indescriptible, creyendo además que es una sensación única y sólo mía, pues resulta que es la misma que han sentido todas las mamás del mundo desde siempre... lo que pasa que para mí es parte del asombro que me genera algo que nunca había vivido y que ahora disfruto y que espero que me siga asombrando... en fin... soy primeriza y estoy descubriendo este viaje...
P.D. El maestro Barrón dice que si lo que me aletea, es un murcielaguito ;D
sábado, 9 de mayo de 2009
12 semanas
Del 6 al 12 de mayo: Esta semana les platiqué la noticia por fin a mis amigas. Antes ya se lo había platicado a algunos muy queridos amigos. Todos se alegraron mucho. Me he querido ir despacito, con reservas, pero me ha gustado mucho ver que la gente que me quiere, además de mi familia, se emocionan mucho. Creo que el maestro Barrón no quiere contarlo a sus amigos, sólo a su familia. No sé si porque le da pena, miedo o porque pierde misterio el "mito del artista", si la gente sabe que será papá.... jajaja! Pero bueno, no importa, porque estos días hablamos mucho de planes para el futuro, sobre cómo va a ser nuestra vida ahora que seremos tres, planes para ampliar el espacio donde vivimos, las cosas que piensa y no piensa hacer con su hijo... en fin, que veo que está asimilando y visualizando el futuro... Creo que aún no hace un lazo emocional con nuestra cría... porque es muy chiquitita... para él sigue siendo algo abstracto y es que aún no se destaca en mi panza, aunque estoy poniendome muy sexi... más cadera y más tetas... jajaja! El Barrón dice que nada más lo estoy provocando ;D
sábado, 2 de mayo de 2009
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