Cuando nos hicimos novios, Oriana iba a cumplir un año y andaba dando sus primeros pasos...
Oriana en febrero cumplirá la mayoría de edad...
Así de viejitos somos...
Hoy seguimos siendo básicamente los mismos, sólo más anchos y más canosos...
Hoy tenemos un hijo... te imaginabas, esa tarde neblinosa de noviembre de 1994, que llegaríamos hasta acá?.. yo no...
Ha pasado muy rápido el tiempo pero ni lo he sentido... hemos recorrido muchos caminos juntos y creo que siempre queda mucho por andar...
Lo que sé muy bien es que mi vida no me la imagino sin ti...
Feliz aniversario ♥
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martes, 15 de noviembre de 2011
viernes, 15 de abril de 2011
Desencuentro
Pues te extraño, te extraño sonriente, te extraño relajado, te extraño apasionado, te extraño solidario, te extraño compañero... vuelve a ser el mismo, el de antes... sin pesares... con sonrisas, con abrazos, con proyectos, enamorado...
Unos besos chiquitos en tu barba te dicen que te quieren como nadie nunca, porque nunca habías conocido un amor así... por él... por nosotros... vuelve a ser tu mismo, el de antes, el sonriente, el relajado, el apasionado, el solidario, el compañero... y ahora, el papá...
Unos besos chiquitos en tu barba te dicen que te quieren como nadie nunca, porque nunca habías conocido un amor así... por él... por nosotros... vuelve a ser tu mismo, el de antes, el sonriente, el relajado, el apasionado, el solidario, el compañero... y ahora, el papá...
sábado, 20 de marzo de 2010
Muchas primaveras... antes de conocerte
El fin de semana pasado nos sentamos a ver fotos, de las impresas, de las de antes de las cámaras digitales. Me encanta verlas porque es una ventana al pasado, es revivir recuerdos, es evocar lugares, es sentir de nuevo...
Dice Sergio Pitol en El arte de la Fuga "...Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios..."
Lo comparto... de eso estamos hechos...
A propósito, este es el álbum de nuestras vidas, es nuestro pasado que es el tuyo... muchas primaveras antes de conocerte, mi querido Octavio...
Dice Sergio Pitol en El arte de la Fuga "...Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios..."
Lo comparto... de eso estamos hechos...
A propósito, este es el álbum de nuestras vidas, es nuestro pasado que es el tuyo... muchas primaveras antes de conocerte, mi querido Octavio...
jueves, 25 de febrero de 2010
Trabajo en equipo
Sin duda la transformación, de ser una pareja por tantos años sola a una pareja de papás primerizos, es una maravilla, un descubrimiento infinito, una gran alegría, pero también lleva un proceso de adaptación, lleno de roces, de puntos de vista contrastados, de muchos diálogos, de reorganización. Estos días me he sentido rebasada, el tiempo que invierto en las cosas de la casa y en ser la mamá de Octavio, me dejan poca libertad para desarrollar mi profesión. La economía familiar debe tener más de un sostén, así que me urge encontrar el punto de equilibrio para volver a ser, además de mamá y ama de casa, la diseñadora gráfica de siempre y poder llevar a la realidad nuestra empresa.
Entre los muchos diálogos, tratamos de llegar a acuerdos para hacer un verdadero trabajo en equipo, no sólo como papás de Octavio sino también como pintor y diseñadora. Tiene que ser así, si la carga la llevara uno de los dos nada más, sería como un hilo gastado que a la larga reventaría.
Hoy fue un día feliz. Salió el sol y eso, de por sí, motiva a levantar el ánimo. Mucho ajetreo y muchas actividades pero muchas ganas de tener un mejor entendimiento. Le instalamos, por fin, la sillita para bebé al coche, lo que me da mucha felicidad ya que significa libertad de movimiento para transportarme con Octavio cuando tengo cosas que hacer fuera de casa y que Israel no puede quedarse con él a cuidarlo. Tenía que resolver una cosa de trabajo pendiente en el Instituto de Ecología. Así que la estrenamos. Fue la primera vez que viajó en su sillita, tranquilo y observando el paisaje, mientras le caía el sueño arrullador de andar en coche. Yo manejé con mucha precaución y cuidado, pero también con mucha emoción ya que con esto, podré hacer más actividades y reanudar muchos de mis pendientes.
Octavio se portó muy bien, llevábamos buena música y abrigo, y al llegar allá me lo puse en el rebozo y se despertó, subimos las escaleras mientras le explicaba que lo que estaba viendo eran árboles y vegetación, y que lo que se escuchaba en el aire eran cantos de aves. Él estaba muy atento con sus ojitos maravillados de ver cosas por vez primera. Allá trabaja el tío Orlik, pero no pasamos a saludarlo puesto que Octavio se empezaba a poner inquieto así que regresamos a casa en cuanto resolví el pendiente. Le prometí que regresaríamos pronto al Jardín Botánico, en cuanto llegue la primavera, para que pueda sentir el pasto con sus piecitos descalzos. Seguro lo disfrutará.
Después de la comida, aprovechamos que todavía estaba bonita la tarde y nos fuimos, ahora sí los tres, al Parque Natura a pasear con el bebé y desestresarnos un poco de las presiones cotidianas. Esta vez lo llevamos en la carriola ya que hicimos una caminata de una hora por los andadores más pesados del parque. Fue un muy buen ejercicio. Acabamos molidos pero contentos de esta primera salida de Octavio a ese parque que tanto nos gusta. Ahora esperamos que se nos haga costumbre, como la teníamos antes de que llegara el niño.
En uno de los caminos nos encontramos un hormiguero. Siempre nos ha parecido hipnotizante observar a las hormigas. Era una fila de muchos metros de hormiguitas acarreando pedazos de hoja mucho más grandes que ellas, hacia un túnel, seguramente el hormiguero debajo de la tierra. Nos impresionó cómo ellas llevan a cabo su trabajo. ¡Ése sí es trabajo! y un gran trabajo en equipo.
Motivados y contentos por las maravillas de la naturaleza y sus seres, y por nuestras renovadas ganas para trabajar y criar a nuestro hijo, regresamos a la casa a seguir haciendo labores. Recoger ropa, lavar trastes, acomodar cosas pero también escanear imágenes, hacer bocetos, pensar ideas, retomar los encargos pendientes, escribir, etc. Puedo ser y hacer todas las cosas que quiero, muchas mujeres han podido cumplir con su triple jornada y cumplirla con gusto.
Ahora ya Octavio duerme y estoy organizando las cosas para mañana. Así son mis días, pero si siguen como hoy, seguirán siendo días felices.
Entre los muchos diálogos, tratamos de llegar a acuerdos para hacer un verdadero trabajo en equipo, no sólo como papás de Octavio sino también como pintor y diseñadora. Tiene que ser así, si la carga la llevara uno de los dos nada más, sería como un hilo gastado que a la larga reventaría.
Hoy fue un día feliz. Salió el sol y eso, de por sí, motiva a levantar el ánimo. Mucho ajetreo y muchas actividades pero muchas ganas de tener un mejor entendimiento. Le instalamos, por fin, la sillita para bebé al coche, lo que me da mucha felicidad ya que significa libertad de movimiento para transportarme con Octavio cuando tengo cosas que hacer fuera de casa y que Israel no puede quedarse con él a cuidarlo. Tenía que resolver una cosa de trabajo pendiente en el Instituto de Ecología. Así que la estrenamos. Fue la primera vez que viajó en su sillita, tranquilo y observando el paisaje, mientras le caía el sueño arrullador de andar en coche. Yo manejé con mucha precaución y cuidado, pero también con mucha emoción ya que con esto, podré hacer más actividades y reanudar muchos de mis pendientes.
Octavio se portó muy bien, llevábamos buena música y abrigo, y al llegar allá me lo puse en el rebozo y se despertó, subimos las escaleras mientras le explicaba que lo que estaba viendo eran árboles y vegetación, y que lo que se escuchaba en el aire eran cantos de aves. Él estaba muy atento con sus ojitos maravillados de ver cosas por vez primera. Allá trabaja el tío Orlik, pero no pasamos a saludarlo puesto que Octavio se empezaba a poner inquieto así que regresamos a casa en cuanto resolví el pendiente. Le prometí que regresaríamos pronto al Jardín Botánico, en cuanto llegue la primavera, para que pueda sentir el pasto con sus piecitos descalzos. Seguro lo disfrutará.
Después de la comida, aprovechamos que todavía estaba bonita la tarde y nos fuimos, ahora sí los tres, al Parque Natura a pasear con el bebé y desestresarnos un poco de las presiones cotidianas. Esta vez lo llevamos en la carriola ya que hicimos una caminata de una hora por los andadores más pesados del parque. Fue un muy buen ejercicio. Acabamos molidos pero contentos de esta primera salida de Octavio a ese parque que tanto nos gusta. Ahora esperamos que se nos haga costumbre, como la teníamos antes de que llegara el niño.
En uno de los caminos nos encontramos un hormiguero. Siempre nos ha parecido hipnotizante observar a las hormigas. Era una fila de muchos metros de hormiguitas acarreando pedazos de hoja mucho más grandes que ellas, hacia un túnel, seguramente el hormiguero debajo de la tierra. Nos impresionó cómo ellas llevan a cabo su trabajo. ¡Ése sí es trabajo! y un gran trabajo en equipo.
Motivados y contentos por las maravillas de la naturaleza y sus seres, y por nuestras renovadas ganas para trabajar y criar a nuestro hijo, regresamos a la casa a seguir haciendo labores. Recoger ropa, lavar trastes, acomodar cosas pero también escanear imágenes, hacer bocetos, pensar ideas, retomar los encargos pendientes, escribir, etc. Puedo ser y hacer todas las cosas que quiero, muchas mujeres han podido cumplir con su triple jornada y cumplirla con gusto.
Ahora ya Octavio duerme y estoy organizando las cosas para mañana. Así son mis días, pero si siguen como hoy, seguirán siendo días felices.
domingo, 14 de febrero de 2010
Cien días
Ayer cumplimos cien días!
Es increíble ver todo lo que ha pasado en ese tiempo, pienso en Octavio chiquitito cuando nació hasta ahora y me parece increíble! Es una maravilla cuánto ha crecido y todo lo que ha cambiado. Con su ropa de minisrael se ve ya como todo un hombrecito. Parece que ya le empiezan las molestias e incomodidades por la salida de los dientes. Se me hace pronto para esto, pero me dicen que algunos bebés empiezan por los cuatro meses y Octavio ya va para allá...
Quiero disfrutarlo mucho, quiero ser una esponja para absorber cada uno de sus días, cada sonrisa, cada descubrimiento, cada nueva emoción. Estoy muy feliz de mis 100 días como mamá.
Es increíble ver todo lo que ha pasado en ese tiempo, pienso en Octavio chiquitito cuando nació hasta ahora y me parece increíble! Es una maravilla cuánto ha crecido y todo lo que ha cambiado. Con su ropa de minisrael se ve ya como todo un hombrecito. Parece que ya le empiezan las molestias e incomodidades por la salida de los dientes. Se me hace pronto para esto, pero me dicen que algunos bebés empiezan por los cuatro meses y Octavio ya va para allá...
Quiero disfrutarlo mucho, quiero ser una esponja para absorber cada uno de sus días, cada sonrisa, cada descubrimiento, cada nueva emoción. Estoy muy feliz de mis 100 días como mamá.
Cien días de que llegaste a nuestra vida
Cien días de ser tus padres
Cien días de aprendizaje
Cien días de adaptación
Cien días de felicidad!!!
lunes, 14 de septiembre de 2009
Plural

El viernes me caí. Por fortuna no pasó nada, mas que un susto tremendo porque estaba sola. Me resbalé en el baño o más bien, me quise bañar sentada y la silla estaba muy endeble y se cayó conmigo encima. La misma silla amortiguó el sentón pero mi cabeza golpeó contra la pared. Nada grave pero me asusté mucho. Pensé mil cosas, pero sobre todo me dió miedo que el golpe hubiera sido muy fuerte y que empezara a ver borroso o más borroso de lo normal, ya que soy miope, como preámbulo a algún desmayo. Pero no. No me desmayé, no ví borroso, no tuve hemorragias de ningún tipo. No supe cómo me levanté, me revisé, me toqué el chichón que se me empezaba a formar. De hecho, en ese momento me asusté tanto que ni me dolió. Me terminé de bañar muy rápido, me vestí y con rapidéz me fui a buscar a mi mamá, para contarle.
Ella me tranquilizó y de inmediato me escuchó el latido del bebé. Todo estaba bien. Se mueve normalmente y su corazón late muy bien. A estas alturas, está muy bien protegido por su saco amniótico que lo amortigua y protege de cualquier golpe. Me puse hielo en la cabeza y estuve en la casa materna en reposo, consentida y tratando de estar ya más tranquila.
Toda la vida he pensado en mí misma. Soy responsable de mí y de lo que me pase. Esta vez pensé y sentí en plural. Porque ahora soy responsable, además, de esta vida chiquita que está dentro de mí. Somos dos. Tengo que cuidarnos. Y me dió mucho miedo que por mi descuido le pasara algo a él.
A Israel le pude contar lo que pasó hasta la noche, que hablamos por teléfono. Se preocupó, pero le dije que no fue mas que un susto. Cuando regresó de Veracruz, de madrugada, me dijo que no había podido dejar de pensar en lo que le conté que pasó. Y me dijo algo muy bonito, que tampoco había escuchado nunca de su boca. Después de pedirme que esté muy atenta, que me cuide, que extreme precauciones, habló en plural... Por primera vez, me dijo "LOS QUIERO"...
El hombre duro, preocupado, serio, estresado por su nueva condición de responsabilidad que se acerca cada vez más... el enamorado que me dice todo el tiempo que me ama más de lo que yo a él... el que me da besos de panza y que tiene miedo de que lo deje de querer cuando llegue el bebé... el que no quiere volverse un cursi cuando sea papá... el que no me acompaña a los ultrasonidos ni a los ejercicios como otros papás... él, me dijo esa madrugada, esa frase auténtica, sentida, única que no voy a olvidar en mucho tiempo... NOS QUIERE...
Así que me dormí, con la cabeza aún adolorida, pero ya tranquila, sintiendo toda la actividad de la cría que me reconforta porque me hace saber que está bien y, sobre todo, me dormí contenta porque sé que va a tener un papá que lo quiere desde ya... y estoy segura que se enamorará de él cuando ya lo tengamos en casa...
El maestro Barrón será un buen papá. Se desvela moviendo cosas de un lado a otro. Está construyendo el nido de nuestra cría.
Yo también... LOS QUIERO a los dos!!!
domingo, 30 de agosto de 2009
Infancia es destino
Si hay una frase que me ha dicho mucha gente cuando sabe que estoy embarazada es "aprovecha ahorita que puedes, duerme, relajate, disfruta, que ya después ya no vas a poder"
... algo así como que nunca más nada será igual... hasta veo una sonrisa burloncilla de la voz de la experiencia aleccionando a la pobre ilusa que no sabe la que le espera... :S
Sé que nadie me dice eso en mal plan, pero a mí me suena como si lo que viene fuera una especie de castigo.... ya que "nunca más volveré a dormir bien, dejaré mis prioridades en segundo plano, que mi trabajo, mis actividades, mis gustos, que todo girará en torno al hijo.... en una palabra, que dejaré de vivir mi vida para vivir la de mi hijo"... Y no... no quiero eso...
Seguramente todo es cierto, mi vida no será la misma, pero tampoco quiero dejar de ser yo. Pienso que tener un hijo debe traer también, además de todo eso que me dice la gente, algunas recompensas que hagan que todo valga la pena. Nuestra vida cambiará pero no veo porqué tengamos que dejar de ser nosotros mismos.
Generalmente yo trato de ser más optimista que Israel. Él a veces me dice, jugueteando pero con un temor real, que pronto, muy pronto dejaremos de ser una pareja que nada más se preocupa por dormir, ir al cine y comer frituras.... porque vamos a ser papás. Algunos días, cuando me pongo a pensar en todas las dificultades que le tocará vivir a mi hijo y a todos los montones de niños que nacen todo el tiempo, pienso que estamos poblando el mundo, sólo por un afán primario, inconsciente, de trascendencia, de satisfacer el ego. Ellos realmente no piden venir al mundo y de que les tocará vivir en uno cada vez más dañado es algo real. Ver las noticias, que se engolosinan con las notas malas, solamente causa angustia, porque piensas a qué mundo traes a un hijo...
Por eso es emocionante ver despegar un transbordador rumbo al espacio con un ingeniero mexicano en el mando. Porque seguramente pese a las dificultades de su propia historia está cumpliendo su deseo, profesional e intelectual, de llegar a lo más alto y trascendental, para él, para la ciencia...
Esas noticias sí son esperanzadoras... Seguramente con todo y los problemas que tendrán que afrontar, las generaciones futuras también tendrán muchas oportunidades de desarrollarse y ver cosas increíbles que ni siquiera nos imaginamos ahora.
He pasado semanas muy pesadas, con mucho desgaste físico por cosas que resolver del trabajo de ambos. He estado muy cansada por tanta desvelada, desmañanada, esfuerzos físicos y demás actividades que no podemos evadir. Creo que las cosas de trabajo no las puedo dejar de lado y además, todo es con un afán también de tener mejores condiciones económicas para los tres. Apenas este fin de semana he podido descansar más. Me han sabido muy ricos todos los ratos de sueño y me reaniman mucho. También volví a mi clase de ejercicios y eso me hace sentir físicamente mejor. Mi panza crece cada vez más y creo que ahora es cuando más tengo que estar atenta y cuidadosa con mi cuerpo y por supuesto con el desarrollo de mi cría.
Así que no hay más que "apechugar", literalmente, para crearle el mejor entorno posible, darle las armas para que pueda afrontar bien la vida que le toque. Si infancia es destino, quiero que sea un niño feliz y satisfecho... para que después sepa volar y dirigir su propio rumbo...
... algo así como que nunca más nada será igual... hasta veo una sonrisa burloncilla de la voz de la experiencia aleccionando a la pobre ilusa que no sabe la que le espera... :S
Sé que nadie me dice eso en mal plan, pero a mí me suena como si lo que viene fuera una especie de castigo.... ya que "nunca más volveré a dormir bien, dejaré mis prioridades en segundo plano, que mi trabajo, mis actividades, mis gustos, que todo girará en torno al hijo.... en una palabra, que dejaré de vivir mi vida para vivir la de mi hijo"... Y no... no quiero eso...
Seguramente todo es cierto, mi vida no será la misma, pero tampoco quiero dejar de ser yo. Pienso que tener un hijo debe traer también, además de todo eso que me dice la gente, algunas recompensas que hagan que todo valga la pena. Nuestra vida cambiará pero no veo porqué tengamos que dejar de ser nosotros mismos.
Generalmente yo trato de ser más optimista que Israel. Él a veces me dice, jugueteando pero con un temor real, que pronto, muy pronto dejaremos de ser una pareja que nada más se preocupa por dormir, ir al cine y comer frituras.... porque vamos a ser papás. Algunos días, cuando me pongo a pensar en todas las dificultades que le tocará vivir a mi hijo y a todos los montones de niños que nacen todo el tiempo, pienso que estamos poblando el mundo, sólo por un afán primario, inconsciente, de trascendencia, de satisfacer el ego. Ellos realmente no piden venir al mundo y de que les tocará vivir en uno cada vez más dañado es algo real. Ver las noticias, que se engolosinan con las notas malas, solamente causa angustia, porque piensas a qué mundo traes a un hijo...
Por eso es emocionante ver despegar un transbordador rumbo al espacio con un ingeniero mexicano en el mando. Porque seguramente pese a las dificultades de su propia historia está cumpliendo su deseo, profesional e intelectual, de llegar a lo más alto y trascendental, para él, para la ciencia...
Esas noticias sí son esperanzadoras... Seguramente con todo y los problemas que tendrán que afrontar, las generaciones futuras también tendrán muchas oportunidades de desarrollarse y ver cosas increíbles que ni siquiera nos imaginamos ahora.
He pasado semanas muy pesadas, con mucho desgaste físico por cosas que resolver del trabajo de ambos. He estado muy cansada por tanta desvelada, desmañanada, esfuerzos físicos y demás actividades que no podemos evadir. Creo que las cosas de trabajo no las puedo dejar de lado y además, todo es con un afán también de tener mejores condiciones económicas para los tres. Apenas este fin de semana he podido descansar más. Me han sabido muy ricos todos los ratos de sueño y me reaniman mucho. También volví a mi clase de ejercicios y eso me hace sentir físicamente mejor. Mi panza crece cada vez más y creo que ahora es cuando más tengo que estar atenta y cuidadosa con mi cuerpo y por supuesto con el desarrollo de mi cría.
Así que no hay más que "apechugar", literalmente, para crearle el mejor entorno posible, darle las armas para que pueda afrontar bien la vida que le toque. Si infancia es destino, quiero que sea un niño feliz y satisfecho... para que después sepa volar y dirigir su propio rumbo...
jueves, 27 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Del amor en los tiempos del blog...
En unos minutos entro en mi semana 26, los plenos 6 meses, el tercer y último trimestre del embarazo... por eso es que hoy le abrí este blog a mi familia, para que sean partícipes de las memorias de este embarazo, que en sí son la misma historia contada mil veces, la de todas la mujeres que han poblado este mundo, sólo que ésta es la mía... única, singular e irrepetible...
Como buenos humanos, fascinados por encontrar símbolos, la llegada de nuestra cría será, si todo sale bien, el 18 de noviembre de 2009 y el maestro Barrón y yo, nos hicimos novios el 14 de noviembre de 1994, así que llegará justo quince años después, lo cual nos lo hace aún más simbólico. Como un hito en nuestro camino, será el inicio de otra parte de esta historia nuestra, la que emprendimos juntos hace mucho tiempo y que ahora trasciende a ese lado desconocido y emocionante, que será la de nosotros como papás. Nos llega en el momento justo, ahora somos más maduros, más seguros y determinados, como individuos respetamos y tratamos de entender nuestras diferencias y valoramos mucho más las coincidencias que nos hacen querer seguir juntos y lo que es más, querer vivir esta experiencia ahora, a nuestros 35 años, cuando decidimos dar ese gran paso que es el de traer a un niño al mundo...
Así que en este mundo futuro que nos alcanzó, el del amor en los tiempos del blog, los invito a que lean aquí lo que vivo, lo que siento y que a veces es más facil de expresar escrito que en persona, porque pocas veces tenemos tiempo, andamos cada quien en nuestros asuntos, saludándonos rápidamente casi por cortesía, donde el ritmo de la vida actual a veces nos aleja, pero en el que por lo menos existe la tecnología que nos acerca... aprovechándola los saludo y les abro mi corazón que late doble...
Como buenos humanos, fascinados por encontrar símbolos, la llegada de nuestra cría será, si todo sale bien, el 18 de noviembre de 2009 y el maestro Barrón y yo, nos hicimos novios el 14 de noviembre de 1994, así que llegará justo quince años después, lo cual nos lo hace aún más simbólico. Como un hito en nuestro camino, será el inicio de otra parte de esta historia nuestra, la que emprendimos juntos hace mucho tiempo y que ahora trasciende a ese lado desconocido y emocionante, que será la de nosotros como papás. Nos llega en el momento justo, ahora somos más maduros, más seguros y determinados, como individuos respetamos y tratamos de entender nuestras diferencias y valoramos mucho más las coincidencias que nos hacen querer seguir juntos y lo que es más, querer vivir esta experiencia ahora, a nuestros 35 años, cuando decidimos dar ese gran paso que es el de traer a un niño al mundo...
Así que en este mundo futuro que nos alcanzó, el del amor en los tiempos del blog, los invito a que lean aquí lo que vivo, lo que siento y que a veces es más facil de expresar escrito que en persona, porque pocas veces tenemos tiempo, andamos cada quien en nuestros asuntos, saludándonos rápidamente casi por cortesía, donde el ritmo de la vida actual a veces nos aleja, pero en el que por lo menos existe la tecnología que nos acerca... aprovechándola los saludo y les abro mi corazón que late doble...
miércoles, 15 de julio de 2009
Semanas intensas (20, 21, 22)
Del 1° al 15 de julio: La espera de la vuelta del viajero de la India me tuvo muy emocionada y aunque trataba de controlarme, me tenía muy tensa por pensar en que tuviera un buen viaje y sin dificultades. Es que han habido tantos accidentes de avión que vaya, no podía dejar de estar preocupada. Pero todo salió bien. El maestro Barrón regresó más delgado, más moreno y más barbudo. Cumplimos la promesa de que a su retorno yo tenía que verme más embarazada que él ;D... Y es que sí... de pronto, la evidencia de que tengo a mi cría dentro y que además está creciendo ya empezó a notarse. Yo ya estaba un poco preocupada porque no estaba segura de sentir su movimiento y pues veía mi cuerpo expanderse por todos lados, menos de la panza... Pero desde hace dos semanas mi cuerpo se ve ya de embarazada, no de "gordita"...
Viajé con mi mamá a México a encontrar a Israel al aeropuerto y pasamos un par de días en Pachuca, donde la abuela de allá se esmeró en festejar el cumpleaño de la abuela de Xalapa y se deshizo en atenciones para con su propia y viajera cría y para la madre de su futuro nieto. La pasamos bien, aunque yo no pude disfrutar esos días en Pachuca porque tenía muchos pendientes que no podía dejar de hacer y que tenía que trabajarlos desde allá. Aparte, estuve tanto tiempo sentada, desde que viajamos a México, las horas de espera en el aeropuerto y el viaje y retorno de Pachuca, pues mis pobres pies lo resintieron y se me hincharon de nuevo. Eso me asustó un poco, pero con reposo y las atenciones de las abuelas, me recuperé bien.
Tomé una clase de ejercicios para embarazadas, que me gustaron mucho, porque creo que sí es importante que esté más activa, consciente de mi cuerpo y de que dentro traigo a mi cría, y además para que aprenda a estar tranquila a la hora del parto. Espero poder tomar ese curso.
Ya de regreso a la realidad y la vuelta a la convivencia diaria con Israel y el estres que nos provocan todas las situaciones nuevas y futuras que se nos vienen, sobre trabajo, dinero, espacio, etc., ahora que seremos tres, hicieron que las emociones de los dos estuvieran a flor de piel, haciéndonos reaccionar, él con enojo y yo con llanto... hasta que hablamos y tratamos de encontrar un punto medio, un punto de acuerdo, renovando las ganas de afrontar lo que se venga, pero juntos, de acuerdo, fortalecidos...
Sé que he chillado mucho, seguro que aparte es por la chipilera de estar embarazada, pero no quiero que esas emociones mías le afecten a mi cría. Ahora sí lo siento moverse y protestar cuando he estado intranquila. Le pedí al Barrón que le hable, que le diga que si nos ha escuchado discutir es porque nos preocupa darle y darnos un buen futuro, que lo queremos y que lo esperamos con todo el deseo de que llegue bien y viva feliz....
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