martes, 15 de marzo de 2011

El club de las lombrices

En Xalapa contamos con muchas áreas verdes muy bonitas.

El parque de Los Tecajetes es una hondonada con muchos caminos, árboles altísimos, cascaditas, peces y tortugas, además tiene canchas y juegos para los niños. Está en pleno centro de la ciudad, pero parece que está uno en lo profundo del bosque. Pues el pasado fin de semana fuimos a pasear a él, con el objetivo de encontrarnos con "El Club de las Lombrices", que es un grupo de ecologistas que están fomentando la lombricultura entre la población local. Yo estoy últimamente muy interesada en el tema de las compostas, como una pequeña contribución que se puede hacer en casa, para transformar los desechos orgánicos en un material rico en nutrientes para las plantas.

Los Tecajetes es un parque muy agradable. Octavio lo disfrutó mucho, jugamos, corrimos, comimos, platicamos, le avancé al tejido y nos informamos sobre la lombricultura. En dos semanas me donarán mi pie de cría, para que en ese lapso de tiempo, el material que ya he ido juntando esté ya un poco avanzado en la descomposición. También me dijeron que debía cortar o triturarlo un poco, para que el proceso sea un poco más rápido.

Espero que funcione bien mi primera experiencia haciendo composta, es una de esas pequeñas acciones pero significativas en relación al cuidado del ambiente y claro, espero que con ellas, Octavio vaya aprendiendo a valorar el entorno.

En los Tecajetes



















Queriendo trepar a la abuelita



















Las tortugas















Estanques con peces















Escultura de los aguadores (tecajetes)
















Estanque espiral















Más estanques



















Sintiendo texturas



















El club de las lombrices



















Nos enseñaron sobre lombricultura
















domingo, 13 de marzo de 2011

Nada que celebrar


Mi amigo Ramón, que no tiene pelos en la lengua, escribió  lo siguiente en su muro de facebook el pasado 8 de marzo que se conmemoró el Día Internacional de la Mujer: Lo único que puedo pedir a las mujeres en este día: No se dejen mangonear por esa bola de cabrones, ya sean sus novios, maridos o pretendejos que no son capaces de respetarlas y reconocer sus cualidades y pasar por alto sus defectos. De ustedes depende que el abuso y el maltrato de los culeros hombres hacia ustedes se acabe. ¡Ya basta de tanto hijo de la chingada que las agrede, humilla y menosprecia!

Y así es, justo como Ramón lo dice, con su muy florido lenguaje, no hay más.

Resulta que la noche del viernes, mis vecinos de abajo, recién casados y jóvenes, nos desvelaron con una pelea campal con gritos, llantos, golpes, objetos lanzados, etc., donde sin duda, la mujer llevaba la desventaja, para empezar física, porque el marido es mucho más fuerte, además de que estaba alcoholizado. Las casas están tan pegadas una con la otra, que es imposible no escuchar este tipo de episodios. La cosa fue subiendo de tono, así que también nosotros sentimos el deber de intervenir, no directamente, pero sí avisando a la policia.

La policía tardó unos 40 minutos en llegar, por suerte no la mató en ese lapso de tiempo. Hablaron con ellos. Todos muy civilizados y tranquilos. Se justificaron por el escándalo. La policía se retiró sin llevarse a nadie. Y ya, todo paró. Por fin nos dejaron dormir. Por suerte que Octavio no se enteró de nada.

A la mañana siguiente, los ví salir, tan tranquilos, cada uno por su lado, quizá a sus trabajos. Ella muy arregladita, maquillada, vestida a la moda y con sus lentecitos oscuros y un jugo de naranja en una mano y su bolso de marca en la otra. Como si todo lo que pasó la noche anterior nunca hubiera sucedido!!! Me impresionó verla tan como si nada. Me dió coraje, más que con ese abusivo hombre, con élla, porque esto se seguirá repitiendo mientras ella no ponga un alto y al contrario, su actitud siga siendo de aceptación de esa realidad y así son las cosas, acostumbrada a esas situaciones, como algo normal.

Y son recién casados!!!... Espero que no tengamos más noches de desvelo como esas.

A mí me causa cierta molestia las felicitaciones en el Día de la Mujer, me parece que se ha perdido el sentido de esa conmemoración y si queremos equidad, celebrar un día especial, por ser mujer, marca más las diferencias entre géneros. Lo que sí pienso y coincido totalmente con Ramón, es que las mujeres tenemos, todos los días, ese poder en nuestras manos para no permitir que estas cosas sigan pasando y para enseñarle a nuestros niños varones a romper con el machismo.

lunes, 7 de marzo de 2011

16 meses: caminando, empujando y con algunos mieditos

Ayer Octavio cumplió 16 meses, creo que se ha ido desarrollando adecuadamente, ahora lo veo como un muchachito, un hombre en pequeño, con su ropa que ya nos es de bebecito. Es delgadito y se ve largo. Pienso, y espero, que será alto de estatura, o por lo menos, creo que rebasará a su papá que es bajito.

Hace casi un mes que Octavio se decidió a soltar nuestras manos y dar sus pasos ya sólo. Anda todavía como borrachito, pero cada día se fortalecen más sus piernas y su sentido del equilibrio, así que cada vez lo hace con mayor seguridad. A veces quiere correr, o llegar más rápido al punto que tenga de objetivo y entonces cae pero generalmente no se asusta, yo le digo que arriba, no pasa nada y sigue adelante...

Lo que le sigue encantando es empujar sillas, bancos, cajas y el carrito del super, lo que hace verse muy gracioso, como una hormiguita muy afanadora cargando el triple de su peso. Claro, que nosotros no lo dejamos que lo empuje sólo pero realmente es muy simpático ver al pequeño hombrecito muy concentrado en su trabajo de cargador. 



Nosotros nunca le hemos ni le diremos cosas a Octavio que lo asusten, pero no sé porqué desde hace unos días que hay cosas que le dan miedo, como si fuera un miedo inducido, como los señores de cargan el tanque del coche en la gasolinera. Le da mucha angustia verlos acercarse y llora realmente asustado. Yo trato de tranquilizarlo y explicarle quién es y qué hace, pero me llama mucho la atención que eso le de miedo, si antes no pasaba así.

Otra cosa es que estos días le da nervios y casi miedo son los focos (bombillas)!!!! qué cosa tan rara, si antes le gustaba señalarlos y le llamaba la atención verlos prenderse y apagarse. En especial hay un pasillo de la casa de la abuela por el que le da miedo pasar y cuando lo hace, pasa mirando hacia arriba como si viera algo más, pero sólo está el foco. No tengo ni idea qué le puede estar causando este nuevo temor.

También, lo subimos al carrusel, porque aparentemente le llamaba la atención cuando lo veía y creímos que lo disfrutaría, pero al subirlo, no paró de llorar, sobre todo, porque veía a su papá que se había quedado abajo. Siempre trato de calmarlo y explicarle las cosas, pero a veces, sin duda, me es inexplicable lo que pase por su mente que haga que sienta miedo, un miedo innato.


Por lo demás creo que a sus 16 meses es un niño normal, platicador, juguetón, risueño, sociable, tranquilo, explorador, observador, carismático... qué más puedo decir, si soy su mamá y lo amo mucho y mucho más desde hace un año cuatro meses que nacimos juntos..

jueves, 3 de marzo de 2011

Cacería

Cuando era niña, Dante, mi papá nos regaló una colección de la revista National Geographic. En una de ellas venía un reportaje sobre la matanza de cachorros de foca. Recuerdo la secuencia de fotografías donde las madres trataban de defender a sus bebés, pero impotentes, no lograban salvarlas de los salvajes cazadores. Luego una masa roja en la nieve denotaba el acto consumado. Yo tendría unos 7 años y no podía explicarme que existiera gente tan mala, capaz de matar a una foquita inocente para arrancarle la piel.  

Años después, cuando conocí este cartel me pareció contundente el mensaje.


Así sería, si fuera al revés, si las crías humanas fueran matadas a disparos o apaleadas para luego ser desolladas. Ahora que soy mamá siento aún más dolor al pensar en esas pobres madres focas viendo y sin poder hacer nada para evitar que les arrebaten a sus crías para asesinarlas ante sus ojos.

Este marzo, como cada año, Canadá comenzará la matanza de focas lo que significará la masacre del 80% de las crías nacidas este año. Y hasta cuándo? No quisiera que en un futuro a Octavio le toque saber que alguna vez existieron esos animales y que sólo se puedan ver disecados en los museos de historia natural porque desaparecerán un día del planeta por culpa de los hombres.

Aunque nunca en la vida vea a un animal como las focas, las ballenas y los miles que están en riesgo de extinción, me duele saber que dejarán de exitir.

No recuerdo mi vida sin amar a los animales, sigo sin entender la crueldad humana hacia ellos, por eso me parecen indignantes las corridas de toros, las peleas de gallos, las "tradiciones" como las de La Candelaria en Tlacotalpan o las pamplonadas.

Estando embarazada, fuimos al mercado de Huasca, pueblo mágico de Hidalgo, y por ahí un grupo de niños y muchachos estaban jugando. Junto a ellos había un perrito callejero, tranquilo, acompáñandolos. De pronto llegó otro chavo corriendo y como si fuera un balón llegó a patear al perro. Yo, indignada fui y lo encaré, reclamándole porqué había hecho eso. No esperaban que alguien le dijera algo por ese acto. Así que se hizo el silencio entre ellos. El estúpido muchachito me dijo: porque me cae mal. No recuerdo que le contesté, pero sí recuerdo que le dije que eso no era un motivo para hacer eso. Después se rieron a carcajadas todo el grupo de chamacos como si toda esa acción hubiera sido un chiste. Yo me puse a llorar desconsolada de la rabia y la impotencia. Cuando le conté a Israel, que se había adelantado y no había visto lo sucedido sólo me abrazó pero no podíamos hacer nada, no podíamos hacerles cambiar de mentalidad a esos jóvenes insensibles.

Lo que nos queda por hacer, como padres, es orientar a Octavio para que crezca amando y respetando la vida, la vida animal, en este caso, porque existe una conexión entre todos los seres que habitamos este, nuestro planeta. 

domingo, 27 de febrero de 2011

Nunca te vayas sin decir te quiero...

... porque de un momento a otro la vida se acaba, así sin avisar, y todo se queda, y la gente que amamos y nos ama se queda con la sensación de que no aprovechamos el tiempo, en vida, para estar juntos, acompañarnos, convivir, decirnos cuánto nos necesitamos....

Esta semana, murieron con un día de diferencia, un primo de Israel y un tío muy querido mío, el hermano menor de mi papá... así, nada más, sin tiempo de nada. Ambos viajamos a despedirlos, Israel al Estado de México y Octavio y yo a Orizaba. Mi tío fue quien acompañó a mi mamá durante su trabajo de parto, cuando yo iba a nacer, ya que Dante, mi papá, estaba fuera...

Qué triste es reencontrar a la familia en esas circunstancias..., por qué no nos reunimos antes, en una fiesta, en un cumpleaños o con cualquier pretexto, por qué esperar a vernos en un funeral...

En fin, el tiempo no vuelve, así que aprovechemos cada día, amando, abrazando, diciéndonos y demostrándonos cuánto nos queremos.... después no hay regreso...

Por supuesto, a cuidar nuestra salud.

Hasta luego tío César, te extrañaremos...